5 de julio de 2009

Nuria-Queralt.

Esto no va a salir bien.
A las cuatro menos, algo nos despedimos de Rubens y salimos. Jorge delante. Ximo se va. Empezamos al final, aquí no dan una salida oficial, la gente sale tras pasar el control de código de barras. Tampoco hay dorsal. No es competitiva. Sólo es larga.
Jorge, Javi y yo. En los primeros metros se escuchan los primeros truenos, caen las primeras gotas. Montaña. Estoy tan cansada y tan derrotada, ahora, que no soy capaz de hacer frases largas.
Al momento estamos subiendo en fila, el agua es cada vez más agua, hay que ponerse el chubasquero. Al momento ya no es agua, es agua y piedra, granizo. Y empieza el barro y los zapatos mojados. El correr bajo la lluvia con la ropa empapada por dentro y por fuera, con la mente mojada. Cruzamos riachuelos (gracias por la mano). Atravesamos prados con vacas de hondos mugidos. Barrizal, pastizal, lodazal. Mierdazal. Me revuelco por el barro que no es barro. Primer control y primeras caras de preocupación. Demasiada agua. Agua,niebla,barro,manos frías.Ropa mojada.
Aun así estoy llena de montaña. Pasamos al lado francés por el Pas dels lladres, en una subida tan pirenaica...aparentemente tendida pero dura. 2647 metros. A estas alturas quizá ya ha dejado de llover, sólo recuerdo no poder mover los brazos desde los codos hasta los pulgares, helados de frío. Vamos los tres. Cada uno con lo suyo en la cabeza. El Puigmal a un lado, la tossa del pas...El valle escondido bajo el mar de nubes. Bajamos tendidos, tranquilos, quizá demasiado, siguiendo a unos y otros, viendo marcas o sin verlas.
Poco a poco se nos ha ido secando la ropa, ya voy en manga corta. Charlamos a ratos. Después de cruzar el río por el lado equivocado, sabe dios por qué había flechas en tantos sitios, y remojarnos las zapatillas, llegamos, por fin, a La Molina, donde nos esperaba paciente Rubens con nuestras cosas. Llegamos al control sólo media hora por debajo del tiempo límite. No parece preocuparnos. Jorge se queda, no tiene el día, hace rato que lo sabe. Javi y yo seguimos. Sabiendo cómo vamos de tiempo, necesitamos recuperar. Se hace de noche. Así no vemos cómo estamos subiendo la estación de esquí de La Molina por una pista, sin piedad. Me quedo atrás, se me atraganta. Ese tramo de camino está tan oscuro en mi cabeza como lo estaba anoche. Sé que subíamos, bajábamos, seguíamos las señales con mucha atención, mirábamos el forerrunner, hablábamos, discutíamos, íbamos por carretera o pista o caminos. La gente aparecía o desaparecía, los perdíamos o se perdían. O nos perdíamos nosotros. No me gusta ir en grupos grandes, nunca me ha salido bien. Aunque a veces ayuda. La larga bajada estaba embarrada, 6 kilómetros para descender 800 metros a resbalones, en fila. A las 3:15 llegamos al control que cerraba a las 3:00. 15 minutos fuera de control. Aún así nos dejan pasar.
Hay que recuperar tiempo. Nos ponemos, sin hablar, sólo andar, andar muy rapido por pista. No trotamos. sólo andamos. Y llegamos al siguiente control de tiempo sólo 3 minutos tarde. Km51. Son las 4:18 de la madrugada.
Va pasando la noche, sólo quiero que se haga de día. Quizá vamos a menos, vamos estando cansados, quizá con dudas o desmotivados por lo ajustados que están los controles de paso. En estas cosas y con el tiempo en contra, una no puede dedicarse a tener dudas ni desanimarse, tiene que creérselo todo. Llega la mañana y con ella no mejoraron demasiado los ánimos. Los míos.
Siguiente subida importante. 650 metros en 8 kilómetros. Ya no me consta a qué hora llegamos a ese control. Sólo que llegamos tarde y nos dicen que por allí sólo han pasado la mitad de los que han salido. Continúamos un supuesto llaneo, que es más bien una sucesión de subidas y bajadas entre hayas o pinos, rodeando el macizo del Pedraforca, una de esas montañas magnéticas y preciosas. Estamos en el Parque Natural del Cadí-Moixeró. Vamos a llegar muy tarde al siguiente control, ya no confío en que nos dejen continuar, hace rato que no.
Sin embargo, cuando llegamos, nos dejan seguir. Efectivamente allí sólo ha llegado la mitad de los participantes. Seguimos aunque nos cueste 26 horas. Vale. Ni una duda, me alegra la mañana saber que nos dejan seguir. El estado físico que tenemos es diferente. Yo voy cansada pero no me ocurre nada especial. Javi no se queja, pero lleva muchas horas y muchos kilómetros con lo suyo. Pero sigue andando y andando...delante o detrás, firme.
Después de tres kilómetros de leve ascenso, llegamos al punto en que debemos afrontar la última gran subida: tres kilómetros, seiscientos metros. Allí nos encontramos con más participantes que habían decidido seguir. Subimos lentos, a pasitos, paramos alguna vez....pero llegamos arriba, a la fuente. El control ya no está. Estamos oficialmente fuera, pero la verdad es que ni pensé en ello, estábamos decididos a seguir.
Hacía un rato, mientras subíamos, que estaba pensando en lo doloroso que iba a ser bajar. Pero no llegué a pensar que tanto, porque nunca me había pasado. Me sentía reventar el muslo derecho en cada apoyo. Afronté cobardemente la pedrera, con los bastones, miraba a Javi bajar con dificultad y lo seguía a distancia. La siguiente bajada es aún peor, pierna derecha acalambrada y cerebro derretido. Cuando llego abajo anuncio mi abandono a Javi sin preguntarle que le parece. Lo mío es el trabajo de equipo.
El terreno se suaviza mucho, bajamos y subimos por sendas o pistas cómodas, y de pronto llegamos a un control que sigue montado porque ellos se quedan a comer. Javi habla con los de la ambulancia para que nos bajen mientras yo insisto en continuar sin que él se lo crea del todo...
Y extraño final. entre dolores, decepción, sueño. Rabia.
Y así dejamos de andar entre vacas, pinos, hayas, bajo la lluvia y el granizo, o el sol, o detrás de la tormenta. Con muchó frío o mucho calor, temperatura ideal. Los pies mojados, las manos heladas, la cabeza fría. Sobre piedra mojada, o seca, barro, hojas, prados, tarteras, cruzando rios, subiendo pistas interminables, de esquí o forestales. Pirineo, pre-pirineo. A dosmil seiscientos metros, milquinientos, dosmil, setecientos... Los tres, o los dos, o con grupos, o con el hombre indignado de interminable palique. En silencio, hablando, riendo, discutiendo, cansados, doloridos, enfadados con razón o sin ella, preocupados. Rápidos, lentos, muy lentos, extremadamente lentos o parados. Atentos a las marcas, pendientes.
Las 20 horas. Los 80 kilómetros.

13 comentarios:

Sylvie dijo...

Igual es el riego y que todavía no he comido, pero al final no he sabido si seguiste por cabezonería o lo dejaste en ese último control...pero bueno, da igual...leído lo leído, os merecéis una grandísima enhorabuena los dos (bueno, también el otro compi que abandonó antes)...

Ésta me la tendré que apuntar para otra vez.

Besitos, guapa.

Irene dijo...

Bueno guapa, que te voy a decir (a parte de que menos mal que no fui), que fue una pena que no acabarais, pero tampoco te comas la cabeza con eso, son cosas que pasan, pero que cuando las llevas preparando tiempo... en fin, que te voy a decir!!! Ahora a pensar en la siguiente historieta que te montes, que seguro que no tardarás, ¿te vas mañana o qué?

Bueno, que no os calenteis la cabeza (tu tampoco Javi) y a por otra!!!!

Ferrato dijo...

Toda una experiencia que no olvidarás. En un tiempo, el hecho de retirarse, será lo de menos. Menuda vivencia Nere...

Descansa y a pensar en nuevas batallas...

Oscar dijo...

Joder joder joder...Qué rabia!!
Grandiosa enhorabuena a los tres. Ha sido sin duda toda una aventura y había que probar y vivirla. Para nada importa el abandono. Sois unos campeones.
Muchas felicidades.

Alfonso dijo...

¿Como podeis ser tan fuertes física y mentalmente?. Lo que habeis hecho se merece un "chapó", inmenso. Estoy seguro que con buen tiempo hubierais acabado de sobra. El año que viene cae seguro.

Genín dijo...

Bueno, ya he dicho varias veces que aparte de tenerte un simpatia espontánea, no se porque leo tus post, aparte porque están cojonudamente escritos y tienen vida, porque por lo demás, no entiendo que veis de gratificante en algo que os da tanto sufrimiento.
Es que a veces sufro yo con solo leerte, quizá amerite un post explicando esto, porque a lo mejor no soy el único ignorante...¿O si? jajajaja
Besos y salud

JUNGLA dijo...

Lo bueno de los abandonos es que te hacen más fuerte todavía. ;-)

Ánimo Nere, a ver si sale una carrera con buen tiempo y disfrutas de lo lindo como tú sabes.

Un besazo Campeona.

Txopo dijo...

Bueno, bueno, …también hubieron momentos pre-marcha, dignos de recordar, tipo;

suplementos deportivoestéticos, son 110 km, recepcionista espesa, platocombi en rojo, hielos sobrantes, tubo pacharán, minicopa pacharán, teletienda nocturna, haz lacola quenoes, poraqui atajamos, nose que llevarme, en 20horas estaecho, puesyo lohagoen10, cremallera enlatada, tio cansino cremallera, rubén guardame esto, y esto tambien….
….y muchos más, que hicieron de este finde uno de esos que tardaremos en olvidar mi hermano y yo. Un verdadero placer compartir momentos con todos vosotros Nere, Rubén y Ximo.

…Piedra, sigo pensando que eres grande, y lo que hiciste también lo fué…no hay que darle mas vueltas.
;)

depiedraenpiedra dijo...

jaja, es que a veces parece que escribo en clave ;) no acabamos Syl, nos retiramos a falta de 17. La verdad es que es preciosa, te encantaría. El año que viene, si se puede...allí estaremos.

Gracias Irenilla!! A ver si la próxima sale mejor. No creas que esta te hubiera ido mal, no... ;) el año que viene, vosotros tb.

La verdad Fer, es que ha sido un fin de semana intenso, con mil momentos para recordar.

Qué rabia Oscar! y como hubieras disfrutado! A ti tb te emplazo para el año que viene ¿lo podremos organizar? iremos pensando...

Bueno, al final la fortaleza cayó un poquito ;) Aun así, es de esas cosas que no voy a olvidar nunca.

Ays Genín, es difícil de explicar, pero seguro que existe una explicación físico-química a todo esto. Pero prefiero no racionalizarlo.

Gracias Jungly :) :) espero que sí, y que poco a poco, vayamos pudiendo con casi todo

Me has hecho llorar de risa, compi. Faltó el esto es todo para abajo, donde está mi mp3, el pan en llesquetas
y el todo eso de ahí es agua. Un placer lo compartido con vosotros. Lo que dices que hice lo hicimos juntos, así que si te parece grande ;)..no le des tú tampoco más vueltas. Gracias por la compañía.

un beso a tod@s chic@s, gracias por la visita.

patry dijo...

enhorabuena Nere! aunque no hayais terminado, pero estoy segura de que si hubiesen puesto bien el perfil y los tiempos de paso, iriais mas que sobraos!!
muchos ánimos y a por la próxima!!!

abisshh dijo...

Nere, que fortaleza!!!

Ya sé que no es consuelo, pero piensa en la cantidad de gente que ni de lejos llega a donde tu has llegado (sin ir más lejos mírame a mi, que no paso de 25Km seguidos :D )

Seguiré atenta a tus aventuras!!

Un besote!

Oscar dijo...

Vaya con los 17. A ver si el año que viene ponemos un 17 en algún sitio bueno y rematamos la jugada.

depiedraenpiedra dijo...

gracias Patry....otra vez será ::)

Un beso Alba!!

Pues sí Oscar...ya había caido en tu diecisiete...qué cosas....