Han pasado un montón de días. Un par de semanas, creo. Y durante todo este tiempo, seguimos en estado de alarma. Y ha pasado un puente muy largo durante el cual no e
stuve demasiado inspirada. Los traslados no me inspiran. Cajas por aquí, cajas por allá. ¿dónde estará mi camel bag?
Repetimos la ruta aquella por los órganos de Benitandús, aquella que nació uniendo una ruta que hice con la Sinsu con otra que hice con Paco. Esa que hicimos los del trabajo, que pasaba por el poblado del Xinquer... Pues la hicimos casi igual, pero menos turística: ni poblado, ni castillo de Mauz. Y no me importó nada. Cuánta paz.


Había pensado irme con la bici a hacer un bonito y estudiado recorrido circular que salía de Villafranca y pasaba por Cantavieja y por Mirambel y por...por muchos sitios que me dijo Alfonso. Pero pudieron la vangancia y cierta desgana en la que me sumo cuando las noches son más largas que los días. Cajas por aquí, cajas por allá ¿y mis alforjas?

El subimiento de cajas es un deporte de riesgo si las cajas son del Lidl, los fontaneros han tomado el edificio y lo que se transporta es frágil y pesado. Es peor si encima no es de una, sino de la casera. Casera que me dijo que la obra estaría finiquitada para el 15 de Diciembre. Hoy es 21. Mañana la lotería. Cajas por aquí, cajas por allá ¿dónde están las participaciones que le compré a Ramón?
Cuando la caja a transportar contiene un jamón, una la transporta con más ganas. Cajas por aquí, cajas por allá. ...Yo tenía un jamonero....
Parece que la Navidad empieza tras el puente, como no tengo árbol de Navidad ni bolitas de ningún tipo, no he tenido que trasladarlas, y por lo tanto tampoco he tenido que buscarlas. Lo bueno de no tener algo es que una no tiene que llevarlo de casa en casa, lo digo yo, que me he mudado trece veces. O doce, ya no recuerdo.
Aparece Papá Noel y sus estridentes campanitas. Por el centro comercial camina sacudiendo el instrumento, mientras yo, cerca de la puerta de la óptica, intento comprar unas gafas de vista. Perdí las mías en la penúltima mudanza. clin clin clin. clin clin clin. CLIN CLIN CLIN. Cajas por aquí, cajas por allá ¿dónde habré guardado mi rifle?

No me gustaría que esto se tomara como una amenaza a Papá Noel, ni a sus renos. A los renos menos que a nadie. Aunque puede que alguien se sienta ofendido al leer la palabra "reno" e igualmente una ya esté perdida. Nadie me asegura que no exista la renodaliofobia, igual que existen la araquibutirofobia o la anatidaefobia. O incluso que alguna religión prohiba tocar el pelo de reno y me pase como a aquel profesor...
Me pierdo...me pierdo en divagaciones, pero no es raro esta vez, entre tanta caja. ¿dónde habré guardado las valerianas?
La mañana del maratón de Castellón fue preciosa, cogí la bici y me fui a disfrutar de los nervios y el esfuerzo de los otros. Y cundió, aunque no vi a todo aquel a que me gustaría haber visto. Pero el momento en que Maripez vuela hacia la farola y ese otro en que la Veloz se parte de risa llegando a meta, no tuvieron precio. Y la Jungly saludando a dos manos sin gafas y con sonrisa. Qué alegría. Eso sí es emocionante y no el mensaje del Rey.
Y entonces empezaron las cenas y las comidas, y las cajas seguían en su sitio. Y de entrenar ni hablamos. Hasta el domingo, cuando los veloces maratonianos y Carmen suben a Borriol a hacerse un aruta del Cochinito en su versión Rackeada. Y aunque no pude quedarme a terminarla, y me perdí las cañitas posteriores, la salida me sirvió de mucho. Recordé que tenía piernas, que me gusta la tierra, que me encanta el barro y que todo tiene remedio.
Y al día siguiente aproveché mi nueva ubicación privilegiada para hacer una rodadita por la playa, a mediodía, con ese tibio sol de Diciembre que calienta sutilmente el aire helado que te corta la cara. Y fue la primera de muchas.
Felices fiestas, feliz año, feliz vida. Ahora y el mes que viene. Feliz todo.
