Mostrando entradas con la etiqueta Peregrina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Peregrina. Mostrar todas las entradas

26 de diciembre de 2011

Setau Sageth (y III) Salardú-Vielha y el Lac Major de Colomers

Había llegado pronto a Salardú. Demasiado pronto. Hay quien prefiere, en estos asuntos ruteros, llegar cada día pronto a destino y tener el resto del día para descansar y ver alrededores. Yo no. Llego temprano al lugar de dormir y no sé en dónde rayos meterme. Allí ando entre mapas trazando la ruta del día siguiente, por trazarla, y pensando que podría haber seguido un rato más.
En los alrededores de Salardú no había más que oscuridad. En el bar me hace, una señora milenaria, el único plato de la carta: huevos fritos con bacon, Estaban buenos, oiga.
Me voy a la habitación y hablo con Julia, con Carmen... Para el día siguiente anuncian mal tiempo, lluvia y la cota de nieve que cae rodando. Uhm...por aquí, por allá....
Desde Salardú hay dos opciones para volver a Vielha. La original que marca la Setau Sageth recorre la ribera de Valartiés y las decenas de lagos de sus alrededores. Pasa por el Lac de Mar y el Lac de Rius. Sube algún collado de más de 2500msm y llega al refugio Conangles, cerrado en invierno. Desde allí se vuelve al GR y se va de la boca sur a la boca norte del túnel de Vielha. Una maravilla. Lástima el viento y la lluvia.
La opción fácil es tomar el Cami Riau hasta Vielha, unos 12 km llaneando por un sendero fluvial la mar de aburrido acondicionado.

Aburrida, miro por la ventana: -¿lloverá?. La mujer me mira: -no lo sé, ¿lloverá?- pregunta a un hombre que arruga la nariz escondido tras una pantalla y unas gafas más grandes que ésta. -Veamos, se acerca un frente muy activo que ya nos está dejando lluvias en Euskadi, lo estamos esperando para el mediodía. Pero también vamos a sentir la influencia de una borrasca atlántica procedente de.... [...].
Madre mía, este bar es de Paco Montesdeoca.
-Espera, que estamos siguiendo la situación en el Hierro.
¿estamos?
-Eco charlie 3....- y sigue hablando tras un cristal. -Uy...pues yo conozco a ...Echo Alfa 5 Delta Foxtrot ...
Y así comenzó una animada conversación en la que descubrí la utilidad de llevar una emisora por la montaña y además a utilizar la que hay en muchos refugios, guardados o no.
Y salí de allí con mi nuevo plan.
Bajo una fina lluvia tomé el camin Reiau y no lo abandoné hasta dos horas más tarde, cuando después de 11 km y 6 pueblos estaba de nuevo en el lugar del que había partido un par (o tres)de días antes
Conduje hasta Salardú y de allí me informó mi nuevo amigo de la trayectoria de los frentes amenazantes, y con esa información fui conduciendo hasta Banhos de tredòs, lugar al que hacía unos días había subido en bicicleta el señor Echo Alfa cinco todolodemás.
Aparqué donde me dejaron los caballos y comencé un precioso paseo bajo un lluvia fina y fría que poco a poco iba embarrando cada camino.


Estaba entrando en la zona periférica del Parque Nacional de Aigüestortes y estany de Sant Maurici, un paraíso lleno de lagos, más de ochenta, y de altas cimas que esa tarde apenas se veían, de cubiertas de niebla y nubes.
Mi sendero era puro barro, húmedo, a ratos encharcado, pero en muchos tramos los peores pasos se salvaban con puentes o caminos de troncos. Hacía muchísimo viento cuando llegué a Colomers, el lago estaba agitado y las cumbres tenían -más bien- mala pinta. Comenzó a nevar -aguanieve, a 2300m- y decidí que era momento de bajar.

Lástima los 79 lagos que me dejé allí. Volveremos a visitarlos.
25,700 km. Cinco tranquilas horas de paz bajo la lluvia.

30 de noviembre de 2011

Setau Sageth (II) Refugio Honeria- Salardú

Me levanté y entré en el bar del refugio, y a aquel hombre se le notaba que no se había acostado todavía, o que, si lo había hecho, había sido sobre la cocina o algo así....De todas maneras, me parece que no era una cosa que debiera importarme. La cosa era desayunar, y eso pude hacer bastante decentemente.
La etapa que se presentaba era la buena, la bonita, la dura. La que le daba a la ruta el puntito de alta (medio alta) montaña que le había faltado al día anterior.
A las 8:06 de la mañana salí por la puerta vestida de esquimal y tomé un sendero cubierto de hojas que subía por un lateral del refugio. El camino es muy húmedo y cerrado: avanza siguiendo el cauce del río Torán y atravesando un bosque de ensueño que mezcla abetos, hayas y abedules y sus colores de otoño, éstos verdes, éstos rojos, éstos cobre.


Entre los dos caminos a elegir, tomo el más evidente: Minas de Liat por Grauers. GR211

Tras haber estado subiendo un rato bastante largo, por la de veces que me paré a mirar plantitas, setitas, bichitos, florecitas y todo tipo de -itos e -itas, y no porque el camino fuera en modo alguno largo o exigente, de pronto levanté la vista y me encontré en mitad de un prado de alta montaña al que rodeaba un pequeño circo por el que caían decenas de pequeñas cascadas.


El sendero giró hacia la derecha, para comenzar a ascender con bastante rapidez por la vertiente norte. A mi izquierda quedaba una espectacular garganta más y más profunda: Gorges d'Emer.
El día era bueno, perfecto, pero sin embargo empecé a notar algo de frío. Vaya: 2020 metros. Bajo mis pies, una fina capa de hielo frágil. A medida que avanzo, la capa de hielo frágil se va tormando hielo duro, y más adelante, y más arriba ya no es hielo sino nieve. Y un poco más arriba la capa de nieve tiene unos cuantos centímetros de espesor y delante de mi se presenta un collado harto blanco, harto frío.
Pronto llego a la cabecera del valle, que resulta una linea divisoria real de la parte nevada y la verde.


Mi camino sigue, me parece, por la parte nevada. "Me parece" porque parece que se intuye que por allí hay un camino, y porque debo seguir dirección Minas de Liat.

Pronto encuentro los primeros restos de minas a los que siguen otros, trazando un camino bastante evidente. Vagonetas, raíles y toda suerte de carros, torres, viguetas y extraños engranajes van completando un paisaje extremadamente peculiar a 2300 metros de altitud. Las condiciones de trabajo allá arriba debían ser durísimas la mayor parte del año.

Frente a una bocamina de tantas, me encuentro con el refugio libre de Liat, perfectamente acondicionado para pasar una tranquila noche si fuera necesario. Bueno saberlo.

A estas alturas estoy un poco perdida, el GR se ha evaporado y se me hace algo complicado orientarme en un espacio tan amplio. Hasta que llego a las casas de Liat y todo se soluciona. De pronto aparece una pista perfecta en un trazado perfecto que decido tomar sin más dilación: es la pista de Liat.

Bajo silbando tranquila en absoluta soledad. Parece mentira que sea fin de semana. De pronto, a lo lejos diviso un todoterreno haciendo cabriolas pista arriba. El tipo que conduce lo va dejando parado en cualquier parte y va bajando rápidamente para sacar fotos suyas, de su entorno y del propio coche. Y para uno que me encuentro...

En el fondo del valle, el río Unhola serpentea caprichoso sobre su lecho cobrizo, a ratos teñido de rojo, que delata la presencia de algún mineral, quizá hierro, que explica la presencia de las minas que pasamos hace un rato.



Unos cuantos kilómetros más tarde la pista enlaza con el camí Reiau, y por él llego a Salardú: bonito y turístico pueblo que debe ser la bomba en invierno, a juzgar por los tropecientosmilmillones de hoteles que lo pueblan, pero que en esta extraña época interestacional es un solitario lugar con un único alojamiento disponible: el bar montanha.

28 km, 8 horazas entre pitos y flautas. ¡¡que estoy de paseo, señores!!

29 de noviembre de 2011

Setau Sageth (I) Vielha-Refugio Honeria.

Las 9 de la mañana y los bastones rotos. Rotos o desmontados. Esos bastones son una castaña. Esos de rosca, telescópicos. Claro, son más baratos que los otros, y debe ser por eso que llevo tres pares en cuatro años. Los próximos me los compro buenos. Estos, por ejemplo.
Pero eran las 9 de la mañana, o nueve y diez, y yo estaba en Vielha toda equipada y con la porquería de los bastones medio desmontados.
Respira-inspira.
¿me compro otros a las 10?
Respira - inspira.
Vaya, parece que encajan...
Vamos, antes de que vuelvan a romperse.
Empezamos. Somos cuatro: Bastón derecho, Bastón izquierdo, Mochila, y yo.

Salgo de Vielha con mi mapa y mis dos opciones: Camí Reiau siguiendo el río Garona hasta Bossost, o tomar el GR211 y subir a cada una de las pequeñas aldeas que salpican el Valle. Me gustó más esa segunda opción, tenía un noséqué más de aparente intrepidez.

Aunque el camino era más camino que sendero y dejaba poco a la aventura, era precioso subir a cada aldea y contemplar de allí en Macizo de la Maladeta. Mont, Montcorbau, Betlan, Aubert, Arròs, Pont d’Arròs, Begós, Vilamòs, Arres de Sus, Arres de Jos.
Paralela a la Nacional-230 seguí caminando tranquila y pronto llegué a Bossost, fin de la etapa del recorrido oficial, mitad de etapa de mi plan.


Bossost es uno de los últimos pueblos de este lado de la Frontera, pero parece más francés que español. En todo caso, parece muy aranés. Bocata y continúo.
Hasta Les continúo paralela a la carretera nacional, es una lástima tener que escuchar coches y motores tan lejos, pero debe ser que aún no estoy lo suficientemente lejos. Y eso sólo se soluciona andando.
El día está saliendo precioso, es finales de Octubre y no se intuye ni una sola nube. Sólo a la sombra, el aire algo fresco y las hojas que voy pisando durante todo el camino me recuerdan que no debo confiarme demasiado, estamos en otoño.
En Canejan cambia el paisaje. Canejan se construye a partir de las palabras CAstrum y JANua, casa y puerta en latín, y, en esta dirección, significa la puerta de entrada a la Val de Toran.
En San Juan de Toran una pareja me ofrece llevarme hasta el refugio, pero son sólo las seis, tengo tiempo y ganas de llegar a pie. ¡gracias chicos!

Antes de las siete llegué al Refugio de la Honeria.

¿te espero a ti?
pues ... espero que sí.
No recuerdo el nombre del guarda, pero seguro que fue la persona más carismática que encontré en la ruta. En el refugio no dormía nadie más, pero allí estaban tres parejas, tres perros y un gato tuerto al calor de la chimenea, contando historias y acabando con todo el vino y la cerveza que tenían cerca. Pasta, vino, butifarra, vino, ensalada, vino. Manzana, vino. Y Casís.: Licor de grosella negra.
En el momento en el que pude escaparme sin que ya nadie se diera cuenta de si estaba o no allí, hice mutis por el foro.
Buenas noche, Bona nit.
mmmmonammmmit , escuché, lejano.

39, 300 km. Ocho horas de marcha.

6 de noviembre de 2010

Camino del Norte. (III)


A las 5 de la mañana ya había movimiento, y yo que me despierto con el pestañeo de una pulga, lo noté enseguida y empecé a estar inquieta. Unos que se van ¿a dónde van a estas horas, si no debe haber ni castaños aún allá fuera...? Otros que se mueven. Otros tosen. Se levantan, les suena el despertador, encienden luces pequeñas, mastican, mascullan, se rascan... Van al baño, hacen ruidos en el baño, se cortan las uñas... se peinan, intentan guardar sus sacos, saltan de las literas, se golpean los dedos pequeños del pie con la pata de alguna silla... sacan ropa, buscan mapas, abren puertas...Y mientras tanto, otros roncan. Y yo sin moverme dentro del saco, pienso...

Al final salí del albergue de las últimas, me da risa pasar frío si no es necesario. Y llegué (llegamos) a Santiago en romería, tras parar en Monte do Gozo para no-ver las torres de la Catedral de Santiago. Porque verlas debe ser cosa de fe, o de nubes, y yo no veía nada por mucho que me subí a una plataforma que han montado al efecto.

Y el cartel de entrada a Santiago está roto. Y la Catedral medio cerrada porque como viene el Papa la están acicalando. Y luego hay un cordón de policía que atravesar si uno quiere finalmente entrar, pero antes debe deshacerse de su mochila, porque con ella ya está prohibido entrar... Total, que a mi me parece que seguiré haciendo caminos pero no volveré a llegar a Santiago, por bonita que sea la ciudad.
Y eso que tuve Botafumeiro...


Y pude observar cómo las nuevas tecnologías habían llegado a la Catedral. Para eso sí hay que estar al día, para aceptar otros avances de la ciencia, no....

30 de octubre de 2010

Camino del Norte, camino comarcal (II)

En Ribadeo llovía. Ribadeo y Vegadeo. El Río Eo. Y tres puertos, el pesquero, el comercial y el deportivo. Un faro y un castillo. Casas de indianos. Preciosas vistas al mar.
Me salto la etapa de Ribadeo a Baamonde, y allí mismo encuentro, bien temprano, un montón de peregrinos, en pequeños grupos hechos durante el camino o en parejas, o solitarios. Y todos en romería, nos deseamos buen camino y avanzamos otra vez por la bendita nacional seiscientos treinta y dos. O antigua Nacional IV, ya no sé de qué hablo. Cien para Santiago. Y allí andaban el chileno con el de las setas y los anzuelos, la de Madrid con el alemán y el hombre que igual podía ser de Valladolid que de Liverpool. Y el inglés romántico con la morena francesa que debían hablar el idioma universal.
Estando en Miraz apareció el murciano-alemán con su alemana , y los tres de Tenerife dando el cante. Se nota que es Xacobeo. Aún así, la pequeña aldea guardaba rincones tranquilos y pequeñas carreteras por las que pasear, si es que una no estuviera ya hasta el gorro de pasear por carretera. Y no, yo no lo estaba.
El hospitalero irlandés que me regaló unas galletas y la hospitalera canadiense nos invitan a desayunar, esto es un auténtico lujazo, pese a lo estrictos que son con los horarios de entrada y salida del albergue. Pero gracias a ello, a las 8 ya andábamos todos por el monte, quiero decir, por la nacional 632. De noche y todo, porque a esas horas y en esas fechas, en Galicia aún no ha amanecido. Lo bueno es que así pudimos ver un precioso amanecer en marcha.
La etapa a la que nos enfrentábamos estaba lejos de ser sencilla como las anteriores, de pronto subíamos y subíamos sin cesar, abandonando por ratos más largos mi, ya por esos tiempos, amadísima nacional 632. Pronto la encontramos. Oh, no...no es ella. ¿dónde estás mi amada carretera, mi senda oscura? Creo que nuestros caminos se han separado, ahora piso la LU-934, que al cambiar de provincia cambia de nombre y se convierte en la AC934. Vacas y pastos, pastos, vacas y hórreos. Castaños. No tenía ni idea de qué aspecto tenían las castañas en un árbol.
El monasterio de Santa María de Sobrado impresiona bastante desde allá arriba de donde se divisa por primera vez. Una vez ante él, impresiona de la misma manera.
El albergue que ampara es sin duda el más auténtico de los que he estado, más acogedor que el de Samos y sin duda más limpio. Aunque también tiene cierto aire marcial: un fraile -¿ o sería un monje?, perdón por mi ignorancia- un religioso en cualquier caso, nos retira las credenciales uno a uno y de allí no se irá ni Dios sin pagar los cinco euros correspondientes a una noche. Con la iglesia hemos topado.
Hacia Pedroúzo nos vamos, a unirnos con el camino francés, y digo yo que si aquí ya somos casi veinte peregrinos, cuantos seremos allá adelante.
La respuesta fue contundente: más de cien, seguro. El albergue de Arca lo han arreglado, y además ahora a una le dan una tarjetita con su número de cama, para tenernos a todos bien organizados. Y el azar hizo que entre tanta gente yo terminara durmiendo literalmente encima (literalmente de litera) de un chaval de Vall d'Uixó, que, para quien no lo sepa es un pueblo que para por aquí cerca. Y estábamos ya a 18 de Santiago. Me apetece comerme un estofado.

29 de octubre de 2010

Camino del Norte. Camino Nacional. (I)



"El mundo siguió girando, recordándonos que somos perfectamente prescindibles"

Esta vez no seré capaz de recordar cada etapa, ni cada lugar, ni cada cara. Ni siquiera creo que pueda recordar cada pueblo. Esta vez el camino ha tenido algo más de íntimo, de introspectivo. Aunque quizá haya tenido que ver algo los largos kilómetros por Carretera Nacional que nos obliga a recorrer el Camino del Norte. Y que tampoco las etapas hayan tenido orden ni concierto.

Salir de Avilés fue cuestión de logística. Pero antes tenía que visitar Oviedo, aunque para ello tuviera que hacer y deshacer algunos kilómetros en bus y tren. Pero dicen que quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y olvida al señor, así que con altas expectativas llegué allí, y con mis altas expectativas marché, porque yo de catedrales no entiendo, y de reliquias y exequias, un poquito menos.
En el albergue de Avilés dormía junto a tres franceses a los que no volví a ver, quizá sobre una cama en la que murió una vez un peregrino de un infarto. Bonita historia con la que obsequia el hospitalero a todo el que lo quiera escuchar.

Avilés-Soto de Luiña fue una etapa larga, mucho más de lo esperado. Llegó un momento en que pensé que no iba a terminar nunca. Larga por no ver el mar, y larga por discurrir por carretera. Y para cuando no me meto por carretera es porque me he equivocado de camino y me he metido en un bonito camino de tierra, que poco a poco va tornándose barro, y de barro se vuelve fango y de ahí a arenas movedizas en las que lo más fácil era volverse cocodrilo, o tortuga, por eso de la mochila como casa a cuestas. Y de las que mis pantalones guardaron señal para el resto del camino.
Dejaba atrás los desvíos a Cudillero, a Las Dueñas, y pasaba por Santiago del Monte, Soto del Barco, que ya olía a mar y a tranquilidad de costa. Las obras de la nueva autovía hacen tomar desvíos al peregrino que lo llevan entre poblaciones y campos. Y al final Soto de Luiña, y su albergue en las Escuelas. Y la eterna N-632.
Desde Soto de Luiña no puede decirse que la cosa mejorara. Seguir la N632 no es tan horrible como puede parecer a priori, pero tampoco es que fuera demasiado...llamémosle...salvaje. Pero el camino que atraviesa el Monte Las Palancas está casi perdido y sin señalizar, y por la costa dice un paisano que no es aconsejable ir porque tampoco es buena la señalización. Y a mi me parece, que para estar en Asturias estoy viendo mucho gris y poco verde, pese a que la carretera está bordeada, ora de prados, ora de bosque.
De todas maneras, cuando el camino sale del asfalto por breves espacios de tiempo y de distancia, enseguida una se sumerge en un verde muy intenso, de vegetación densa que va escondiendo a tramos un río o que deja el suelo tapizado de castañas y bellotas. Y precisamente Castañeras y Bellota es el nombre de dos aldeas atravesadas. En Cadavedo el albergue también estaba vacío, la hospitalera llegó con prisa a cobrar y sus carencias las suplieron con creces los dueños del supermercado.

Desde Cadavedo el mar estaba constantemente en el horizonte. Pasaba por encima de playas y calas que hacían que por momentos se olvidase una de la dichosa Nacional seiscientos treinta y dos. Y así aparece Luarca, donde las elegantes casas de indianos dan paso, algún kilómetro más adelante, a un puerto pesquero digno de una gran villa marinera. Y de Luarca, a Ribadeo. Entrada en Galicia.


6 de diciembre de 2008

Punto y aparte

Pasear por Burgos fue una mezcla de tranquilidad y aburrimiento. Me encontré una ciudad sumamente tranquila en la que encontrar algo abierto a mediodía es toda una odisea, o una casualidad. Sin embargo, a las seis de la tarde se llena con un alegre jolgorio invernal de bufandas, abrigos y gorritos de colores. Sobre todas las cosas, la Catedral, El Monasterio de Santa María la Real y ese helado río Arlanzón.
Y como en un sueño, a las siete y muy poco de la mañana ya estaba saliendo del Shangay Express de hace dos años y entrando en un Euromed con destino Castellón. Definitivamente, se había acabado.
Por la tarde sólo me apetecía salir a rodar un ratito, a pesar de algunos dolorcillos dispersos. Así que aprovecho el tirón de Irene y salgo a su encuentro en nuestra Ronda de siempre. Poniéndonos al día se hacen los diez kilómetros y poco más de una horita. Bien, no me veo mucho peor que normalmente.

El jueves lalala y el viernes la prueba de esfuerzo famosa que siempre iba a hacerme. Sin estar demasiado fresca y con la sensación de no haberme esforzado suficiente, salgo tranquila de la consulta y con mi APTO dentro del bolso. Además ahora ya conozco mis R1 y R2 y R3...Sólo hará falta que los use.

2 de diciembre de 2008

De Estella a Nájera.


De Estella salí a la hora de siempre, a las nueveypoco, que antes hacce frío. El día está soleado y voy a mi ritmo andarín con palitos. En las bodegas Irache (obviando el monasterio) continúa la fuente del Vino brindando tinto a todo el que pase por allí. Y nuevamente el camino me ofrece la posibilidad de desviarme a la izquierda o de seguir recto. Izquierda, siempre a la izquierda. El camino escogido es algo más montañero (para variar) y solitario (que raro), entre campos de labor (en los que no he conseguido averiguar qué se planta) se van escuchando disparos. Sólo espero que no me confundan con algún animalillo. Luquin, chara con la dueña del bar y continuación del camino: empieza a nevar. Qué bonita es la nieve...Los Arcos, Sansol entre colinas, y un poco más allá: Torres del Río. Pensaba llegar hasta Viana, pero qué más da, hace frío y llueve. 33 kilómetros.
Casa Mari: albergue privado. Vuelvo a estar sola, me aposento, compro algo para hacerme la cena y entonces llega un peregrino. Saluda a Mari, me mira de reojo. Pregunta por un sitio para cenar con dos platos y me sigue mirando de reojo. El peregrino oscuro se va y ¿quieres que te cambie de habitación? ehm, no hace falta...bueno, vale. Y dame una botella pequeña de vino. uando he acabado de cenar suena el tiembre, abro la puerta y entra el peregrino oscuro. Murmura algo y no da las buenas noches. Que te den morcilla, chaval.
Lunes-Etapa VII:Torres del Río-Navarrete. A las nueve me pongo en marcha, me apetece llegar no muy tarde a Logroño. Los caminos están helados y embarrados del día anterior, pero está todo muy blandito. Esto es oro.
Viana y Logroño. Nieva sutilmente, no hace frío. Paro a almorzar, charlo con los parroquianos del bar de turno y en un ratito ya estoy de nuevo en marcha. Entonces empieza a nevar de verdad. Nieve y nieve, los patos del parque por el que salgo de Logroño salen cuack cuack del agua y se refugian bajo un pino. ¿eso hacen los patos? En mi foto empañada se ve claramente. Continúo, cada vez nieva más, estoy empezando a convertirme en una bola de nieve de pantalones negros. Pero no preocuparse nadie: ahora deja de nevar y solamente llueve, se deshace la nieve y ahora sólo estoy mojada por fuera. Pero ¿a quién le gusta que llueva? Es mucho mejor que nieve. Blanca del todo aparezco en el albergue de Navarrete ¡¡¡ay la peregrina!! A la peregrina se le ha mojado el movil, extrañamente es lo único mojado que llevo. Aparatitos delicados. Esperemos que vuelva en si. 33 kilómetros

Martes-Etapa VIII: Navarrete-Nájera Esta mañana aún dudaba si hacer hoy y mañana o solamente hoy. Empiezo a trabajar el sábado y necesitaré unos días de descanso, sobretodo porque empezarán a doler cosas en cuanto pare de andar. Hacía muy buen día, frío y soleado, una capa consistente de nieve en el suelo y cierta incertidumbre en mi cabeza. ¿Nájera?¿Santo Domingo?¿Belorado? La cosa es que sabiendo que no iba a llegar a Burgos perdían un poco el sentido estas etapas. No sé por qué, pero así me lo parecía esta mañana. LLegué a Nájera en un par de horas, algo más, sellé la credencial y me puse a esperar el bus. Destino: Burgos.
El bus llegó con putualidad portuguesa, dejé la mochila en el portabultos y me recosté en el asiento para ver el recorrido como si fuera una película. El paisaje completamente nevado, algún peregrino desperdigado y la sensación extraña de querer volver a andar bajo la nieve, con el viento, el frío, el sol...la nostalgia del camino.

30 de noviembre de 2008

IV y V: de Sangüesa a Estella


Viernes:Etapa IV: Sangüesa-Tiebas
De Sangüesa salí rapidito, tras la despedida de mis amigos alemanes. Saliendo del pueblo, el camino brinda dos opciones: Rocaforte o todo-recto. Subo hacia Rocaforte sin estar segura de que fuera la mejor opción, sólo sé que esa va por montaña. Y subiendo y bajando pasan las horas, el revoloteo de algún ave con pinta de comestible me saca de tanto en tanto de mis pensamientos. Izco, Abinzano, Salinas...finalmente hemos (mi ayudante telefónico-gracias Rubens) y yo, podido hablar con alguien de un albergue: el de Tiebas está cerrado pero lo abrirán. En Gurendiain escucho "ya vas tarde". Son las cinco y pico. ¿aquí hay albergue? No Pues eso...
Paso cada vez más rápido para llegar, casi al trote atravesando los, como no, oscuros bosques, a Tiebas. El buen hombre me abre el albergue y me pone la calefacción. Precio: la voluntad.

44 kilómetros.

Sábado- etapa V:Tiebas-Estella

La encargada del bar "el centro" me dijo que antes de irme le tocara en la ventana y me daría el desayuno. En Castellón vivía ella hasta hace seis meses, y en el Grao era cocinera. Cosas de la vida. De pueblo en pueblo voy: en Óbanos me cruzo con el Camino Francés, el supuestamente más transitado. Calcetines en el estanco y continuar. Puente la Reina, Mañeru...Villatuerta y su albergue cerrado, 4 kilómetros hasta el siguiente: Estella. Preciosa ciudad. El albergue municipal está abierto. Una ex-peregrina me indica el modo más hermoso de llegar al Eroski: por este paseo, el paseo de los llanos, llegarás.

De regreso en el albergue me hago la cena, estoy sola de nuevo y el extraño hospitalero se sienta a cenar conmigo, con su conversación acerca de caminos, extravagantes peregrinos, muertes y desequilibrio social, pasan las horas. Será mejor que me vaya a dormir.


40 kilómetros.



Domingo. Jesucristo y la Virgen y los clavos...tolon tolon tolon ¿¿¿y esto??? En Estella, cada domingo a las 6 de la mañana, el coro pasa por los edificios emblemáticos, despertando a propios y extraños.

Dos y tres, de Santa Cilia a Sangüesa


En el camino pasan las cosas tan rápidas o tan lentas, según se mire...las sensaciones cambian tan rápidamente como los paisajes, los acentos y las caras. Las pocas caras.
Con esto lo que quiero decir es que me acuerdo de la mitad de cosas, la etapa dos está tan lejos. Y hoy sólo ha sido la sexta.
Miércoles- Etapa II: Santa Cilia de Jaca-Ruesta. La Hospitalera se llama Mayte, me dejó las llaves, la calefacción puesta y me dijo: estás en tu casa. Así que monté el sofá cama, me hice una sopa y me dormí viendo el hormiguero. Por la mañana, no muy temprano, salí de la casa: dosbajocero pero curiosamente no hace mucho frío: lucirá el sol. La etapa entera es un ir y venir de caminos entre campos de cultivo, subidas y bajadas y algún cartel explicativo: "los despoblados" Pues vaya, por qué será. Puente la Reina de Jaca, Arrés, Martes, Mianós, Artieda. Voy a quedarme en el albergue de Ruesta, empieza a anochecer. Se hace de noche tan temprano...A lo lejos, el pantano de Yesa y yo que avanzo por una carreterita, cuando empieza a anochecer, comienza el bosque espeso. Y ahí estoy yo pensando en aquella peli, y en aquellos de los que no hablamos, y en el color prohibido, que casualmente es el de mi equipación ártica. Entre sombras se levantan las torres de un antiguo castillo, casas derruidas y sólo una lucecita allá al fondo, entre pintadas de la CGT y proclamas anarcosindicalistas. ¿estás tu sólo en el pueblo? por ahora, sí... El habitante peruano de Ruesta, un vecino de un pueblo cercano y yo, cenamos tranquilamente.
38 kilómetros.

Jueves-Etapa III:Ruesta-Sangüesa. La idea inicial era llegar hasta Izco, pero varios carteles a lo largo del camino indicaban que el albergue estaba cerrado. Pero con esa idea salí de Ruesta, tras despedirme de Emer, con paso decidido. Llego a Sangüesa siguiendo huellas, y en el albergue una voz me recibe ¿eres una peregrina? sí...¡soy una peregrina!.

Y me sacan un estupendo plato caliente de verduras con bacon. Marietta y Jüergen, española afincada en Alemania y alemán con cara de alemán. Los primeros peregrinos. Y se van hoy. El siguiente albergue abierto lo tengo a 35. Hoy nos vamos a quedar así: 20km.

25 de noviembre de 2008

Etapa 1: Canfranc Estación-Santa Cilia


Florenci Rey, Irene y Miguel se habían puesto de acuerdo: Frío que te las pelas en el norte. Hace casi casi justo dos años que empezaba formalmente este blog: "Como no podía ser de otra manera, dice Florenci (Rey) que lluvias y vientos huracanados en la provincia de León me van a hacer más ameno el Camino de Santiago" Y me lo hicieron. Nos lo hicieron.
Y bueno, esta vez era un frío polar viniente de nosedonde (del polo, supongo) que iba dejar la cota de nieve a la altura del betún y mi nariz roja como un pimiento.
Rubens me lleva a Sagunto (gracias...lo que te toca aguantar...) Tren hasta la ,hasta ahora, estación de tren peor señalizada del mundo, Zaragoza Delicias y nuevo tren hasta Canfranc-Estación. En Jaca llovía algo, no mucho, pero comenta el conductor que en Canfranc habrá agua y nieve y de todo. Cuandop bajo del tren se oye ¡ostia, si pareces de al filo de lo imposible! jajaja, ya te dije que iba equipada. En el Bar"la panadería" me tomo un café y espanto a un tiparraco que dice que lo suyo es mal de altura y no Orfidal. Ya estábamos todos... Bus hasta Canfranc-pueblo y albergue "la Sargantana" Habitación compartida con tres chicos de, normalmente, habla no castellana. Por la mañana estaba yo de nuevo en Canfranc Estación, con mi flamante credencial y una bonita guía del Camino Aragonés. Todo por 0€. Y el consejo (o casi la orden) de que me bajara en autobús hasta Jaca para evitar el medio metro de nieve y el camino al borde del Río. Y eso hago. Por cierto que esperando el autobús coincido con un tipo que estaba en Javalambre el día que casi me parto por la mitad...cosas de la vida.
En Jaca sigo por un camino, recto: San Juan de la Peña, por Oroel. Camino por carretera helada y me desvío donde de indica: 03:depuradora-Finisterre. Vaya nombre más chungo para un camino, por poco no le ponen: balsas de mierda-Finisterre. Y debajo un muñequito azul reza:"Atarés-Jaca". Bueno, pues por aquí será. El camino es precioso, todo está nevado y resbala, pero aún así es precioso. El muñequito azul me va acompañando por todo el camino, pero, a todas estas, no he visto ni una sola flecha amarilla. El amigo azul me hace subir por una senda helada y estrecha que va dejándome la mochila cubierta de nieve. La senda asciende y el amigo azul está empezándome a parecer un impresentable. Porque, a todas estas, sigo sin ver la flechita amarilla. Cuando aparece la ventisca y llevo 8 kilómetros andados, decido regresar. Así que ahí están mis 16 kilómetros estúpidos del día, y espero que del Camino. Nada más llegar a Jaca: la Gran Flecha amarilla me recibe: "San Juan de la Peña, por Santa Cruz de la Serós" En fin, ahora ya lo tengo. Este camino es mucho más sencillo (y mucho menos espetacular) que el anterior, la flecha y la simbología GR (65.3) están presentes en todo momento y no hay lugar a confusión. No puedo andar tan ligera como me gustaría porque las sendas están heladas o con nieve, pero bueno, no venimos a correr y hoy ya he hecho suficientemente el tonto. la hora justa llego a Santa Cilia de Jaca, pequeño pueblo con albergue, panadería, bar cerrado y local de Internet gratis. 32 kilómetros en la jornada de hoy. 16 útiles y 16 hermosos. Por cierto, en el km 12 del camino bueno me encontré con mi amiguito azul. Parece ser que al final, es verdad que todos los caminos conducen a Santiago. Y es verdad que el peregrino no pierde el Camino. Y es verdad que soy mujer de poca fe, y que yo, o veo marcas, o voy mosca.

30 de noviembre de 2006

El Camino (Vol.3) Esto continua...Y también acaba

Etapa4:"la del comer y el beber" SAMOS-FERREIROS (25.6 Kms.) .
Después de un desayuno enorme y bien surtido, con la vista fija en la feria ganadera de Sarria, partimos con paso firme y decidido. Mientras más días pasan, mejor se anda. Hoy parece que no llueve. En Sarria compramos calcetines en la feria (de los 4 pares que llevaba sólo quedan dos vivos, los he ido quemando por las chimeneas del mundo) y nos quedamos a almorzar en una pulpería portátil. Pulpo a fèira Increiblemente bueno, carne con cachelos (o patatas,o papas), café de puchero, vino y más vino, aguardiente quemado (queimada improvisada)...Partimos con alegría y hacemos las fotos más surrealistas. Llueve, pero no nos importa. En Ferreiros paramos a dormir. Y a cenar, como no. Dos chicas en el albergue, son de Alicante y una lleva un machete colgado en la cintura.¡¡¡¡¡¿¿¿?????!!!!!
Etapa5"la que no recuerdo" FERREIROS-EIRECHE(25.9 Kms.) Salimos sin novedad, frescos como lechugas. En Portomarín paramos a almorzar y visitamos el lugar. Hay una iglesia románica que movieron de sitio piedra a piedra cuando el Generalísmo montó el pantano. Seguimos andando y sin pena ni gloria llegamos a Eireche. En el albergue, dos chicas brasileñas a pie y una canadiense y un estadounidense en bici. Con nosotros 3, llenamos el albergue.
Etapa6"la del pulpo" EIRECHE-MELIDE(21,5 Kms.) ¿Qué tienen las etapas con pulpo que siempre se anda tan poco? Desde que salimos, sólo pensamos en eso...discusiones varias acerca de la velocidad que llevamos, conclusiones, divagaciones, andamos más, andamos menos, llegaremos a Benicassim....Al final tranquilidad y pulpo. Esa noche mis compañeros se van de vinos y yo me quedo en el albergue. Somos 17. A uno le da un ataque de ansiedad y se lo lleva la ambulancia, el resto se amotina contra la hospitalera...4 nos quedamos a dormir en el salón.Bueno, noche movidita.
Etapa7"ya llega!!" MELIDE-ARCA(32,4 Kms.) Salimos de Melide a toda velocidad, esta ya está hecho. Cada día que pasa tengo menos ganas de llegar a Santiago, cada vez camino mejor y me apetece más empezar a desandar. De todas maneras ponemos el turbobosh y tensos a Arca. Quedamos con nuestro compi en Arca, dice que le estresamos. Vamos como el primer día, adelantando peregrinos y buscando víctimas, continuamente vemos los puntos kilométricos...si nos ponemos llegamos hoy a Santiago!!!...pero no, va, vamos a parar donde dijimos ¿quién tiene prisa? Hoy ha salido el sol un rato...
Etapa7"esto se acaba!!" ARCA-SANTIAGO(20,3 Kms.)
Hoy me levanto como los panaderos, mi compañero me pregunta que cuándo me he levantado tan temprano para ir a una misa...la verdad que ni el día de la primera Comunión. Pero no importa. Llueve a cántaros, hace viento. Es el peor día. Pero no importa. Hoy llegamos a Santiago.

28 de noviembre de 2006

El Camino (Vol 2)Caminante, no hay Camino

El Camino para nosotros duró solamente 7 etapas. Veamos como hago para no aburrirme a mi misma, ni a mis pacientes lectores :P
Etapa 1: "la que sale como pensaba"Ponferrada-Trabadelo. 34,7km por la provincia de León. Temperatura ideal para andar, un poco fresca para estar de parón, perfecto. Llovizna, pero no tengo que sacar la capa hasta el km 30 más o menos. Encontramos 6 peregrinos, a los que adelantamos como si de una carrera se tratara...vamos buscando víctimas ;) En el albergue de Trabadelo nos quedamos, chimenea y buena compañía, aunque pésimo vino.
Etapa 2:"alias:la corta" Trabadelo-O'Cebreiro. 17,2 km...Entramos en Galicia diluviando y nos paramos en un lugar que dicen inmprescindible.Nuestro compañero nos indica buen sitio para comer y eso hacemos toda la tarde, se une la tarde con la noche y pernoctamos en el albergue de O'Cebreiro, somos 10 ó 12, dentro de la habitación llueve y la hospitalera no está. Mejor, más anchos.
Etapa 3:"la del poio mojado" O'Cebreiro-Samos:29,5 km. Cómo llueve por favor, no encontramos nada para desayunar y salimos con una niebla espesísima hacia el alto del poio...dicen que es el peor accidente del Camino. Bueno, llevamos muy pocos kilómetros, no es para tanto. Qué humedad, chof chof chof...Nos secamos en la chimenea del bar...seguimos...paramos muchas veces, llegamos de noche a Samos. Dormimos en el monasterio. (qué gente tan rara hay aquí)

27 de noviembre de 2006

El camino (vol. I) - De Renfe y demás tonterías



Llegar a Ponferrada fue complicado...Ese Arco que no llega, ese Talgo que se retrasa...ese Euromed que nos adelanta por la banda... Llegamos a Tarragona y corre hasta la vía 3, que aún se nos largará el TrenHotel, aunque nos dijo el interventor del Arco que había llamado para que nos esperaran.

El Shangay-express es muy estrecho, mi litera es la de arriba ¿esa? no, no, La de más arriba. ¿y esos señores con cara de ronquido?, tus compis de camareta...Bien, bien, así me voy acostumbrando. Qué guapo es el revisor. gracias cariño, en Ponferrada te devuelvo el billete.

Vamos a dormir.

SSh ssh...aquí tienes el billete, en media hora estaremos en Ponferrada. Uhm¿qué?ah!vale...gracias. Joder, ¿ya han pasado las 8horas?, qué bien se duerme aquí, será el calor humano, por cierto ¿a qué huele?