4 de febrero de 2010

La vuelta (GR36-GR7-GR33) I

La historia no comenzó el lunes por la noche. Por lo menos, no ese lunes por la noche. Empezó sentada en un parque que recuerdo verde, en vete a saber qué pueblo, con el libro de los senderos de Castellón en la mano. Al final del libro había un mapa, y en el mapa se veía como, uniendo tres senderos de gran recorrido y la Vía Augusta, se daba la vuelta a la provincia en un círculo que me pareció una idea genial. Esto podríamos hacerlo. Ideas felices.
Pasó 2005, y pasó 2006, y pasó el tiempo en que hacía miles de planes con Oscar T. En 2007 Patry y yo abríamos la ventana de nuestra habitación en La Parreta y yo le contaba el mismo plan. Estaría genial hacerlo, con mochilita, en tres o cuatro días.
Y a los pocos meses estaba dentro de esa lista de cosas que teníamos que hacer antes de 2011.
El año pasado, entre unas y otros, casi conseguimos quedar para hacerlo. El plan tomó forma: dos días deberían ser suficientes. Qué barbaridad. Pero tampoco pudo ser.
Pero en Noviembre, por teléfono y casi sin pensar demasiado, Oscar G y yo poníamos fecha: 2 y 3 de Febrero. Y la cosa se fue moviendo....y cuando volví de vacaciones había planos, fechas, horas y un buen grupo de gente implicada. Call of Alfonso. Y el programa de todo en UBE ADVENTURE.
Para variar, no encontraba nada de lo que debía llevar, menos mal que Rubens tiene la parte de cerebro que me falta a mi. Un poquito antes de las diez de la noche llegamos a Villavieja. Allí empezaba todo: Oscar G, Adrián, Silvia y la de siempre. Foto y.... a andar.
Lo primero, como siempre, es buscar el camino. Pueblo arriba y pueblo abajo, finalmente encontramos el bendito GR36 y sus dos preciosas rayas.
Oscar G dice que se ha dejado el látigo en casa, cosa que yo agradezco enormemente, porque bastante tengo ya con lo que se nos viene encima. El papelito azul de la programación horaria que había hecho unos días antes nos marcaba llegada a Eslida a la 01:00. Pero como estas cosas no son matemáticas y a veces hay cuestas muy empinadas donde una no se las espera, el tramo nos costó un ratito más, que sumado al ratito tarde que habíamos salido, nos dejaba a las 02:00 en lugar de la 01:00. Una horita tarde.
La noche estaba bastante fría, la luna menguaba pero aún estaba casi llena, había miles de estrellas y no hacía nada de viento. Quizá es la mejor noche que he tenido para caminar. Silvia va cansada, no es normal que tengamos que esperarla...va callada...
Al poco Adrián nos anuncia que se quedan en Aín. No sabíamos que Silvia había estado mala toda la semana...La noche está tan fría...tendrán que esperar un rato muy largo allí....

¿seremos gafes?
Otra vez, y van tres, nos quedamos Oscar G y yo mano a mano. Agradezco en el alma que no saque el látigo.
Alcudia de Veo. Qué frío. ¿trotamos? dijo él, casi azul. Y trotamos a ver si de esa manera se nos pasaba el frío que, si bien se soportaba sin problemas en cada subida, atravesaba cada poro de la piel dentro de cada pueblo y de cada barranco.
El frontal ilumina el suelo, brillante. Está helando. Las pisadas resuenan como si estuviéramos andando sobre pequeños cristales. En definitiva, es eso lo que hacemos.
A las 6 empiezan los contactos con Rubens, Alfonso y Rafa para localizar a los alcorinos. Oscar se para, habla....¿te lo pasas bien con tu luz? Se me había olvidado que la suya había muerto. A las siete Alfonso me dice que ya están en Torralba del Pinar. Pues nosotros estamos....por el monte.
Estábamos llegando a Villamalur, llevábamos poco más de una hora de retraso, y empezaba a amanecer sobre la sierra de Espadán.
Y entonces, cuando acabábamos de decirle a Rubens que nos quedaba poco más de una hora para llegar. Mierrrrrrrrr
No era por aquí. Con la rabia que da desandar.... La verdad es que es una suerte ir con un tipo que no se cansa, él sube y baja, corre por aquí y por allá mientras yo refunfuño sin aportar nada positivo. La verdad es que si yo fuera él, a veces me enviaría a fumar.
Ya es completamente de día y a mi no me gusta nada que los compañeros estén mucho rato esperando, así que pienso en llegar y no parar. Adelántate, anda..que tú paras más que yo. Oscar se pierde entre los matorrales que tapan una senda que sube rápidamente. La senda y Oscar, ambos.
A las 8:45 llego al bar de Torralba. Cuánta gente: Rubens, Ana, Carlos, Rafa, Miguel y Nacho. Y Oscar G. Pues no parece haber prisa....mejor. Así me dedico a comerme los pastelitos de Alfonso.
Llevamos once horas contando paradas, 48 kilómetros. Desde luego, no vamos lanzados. Toca salir. Próximo destino: Montanejos. Esto se hará divertido, somos ocho bienavenidos caminantes.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

hola nere cada dia me van sorprendiendo menos tus salidas al pricipio pensaba esta chica esta loca tanto andar
peor ahora ya lo confirmo enhorabuena por hacer lo que haces cuidate charly

depiedraenpiedra dijo...

jajaja tanto andar tanto andar. Eso pienso yo tb a veces ;)

Nos vemos Charly, cuídate!

Oscar dijo...

Costó mas que menos pero se llevó adelante la vueltecita. Qué pena que tuvieran que dejarlo Adrián y Silvia. Además es una putada tener que quedarse quieto con una noche tan fría. Menos mal que no pasó nada. Hizo una noche fría si, pero fantástica.
Eso de fumar no se lleva nada ¿no lo sabias?