1 de junio de 2011

Y cómo le llamo yo a ésto...

A la Veloz, a los veloces, les gusta el Maestrat. Les gustaba, le gustaba...les gusta...Qué raro se me hace hablar en pasado. Así que era fácil tener compañía para correr la Carrera de La Iglesuela. Además estaba Patry. Y Sonia. A Sonia y a mi nos juntó la Veloz en un coche, así que subimos juntas, la mar de entretenidas.

Quizá me quede rara esta entrada, no sé si conjugar en pasado, en presente, en pretérito perfecto simple o en imperfecto. Evitaremos el pluscuamperfecto, por inútil: lo hecho, hecho está. Y lo que no se dijo, se quedó si decir. En este caso, no se me quedó nada importante que proclamar. Ella sabía, me parece, que la quería mucho.

Había dicho que correría conmigo, de relax, aunque yo tenía claro que lo más probable es que me esperara en meta con una cerveza y una sonrisa. Y cuando Julia nos contó cuáles eran los tiempos de corte empecé a preguntarme que cómo me las iba a arreglar para pasar por el km 8 en 54 minutos. "Que sí llegas, mujer" aseguraba Miguel. "tú, por si acaso, tira, que no llegaremos ninguna". Pero Irene ya la había hecho otras dos veces, y tenía un plan para ella, y para mi.

A los dos minutos de dar la salida ya estábamos en el pelotón de cola, y a mi me parecía que estábamos corriendo una barbaridad, pero más me valía no dejar escapar a ese grupo, o me vería sola...y entonces las posibilidades de éxito se reducirían bastante. Poco a poco, en cada subida, iba adelantándose la Veloz, y yo ahí estaba, intentando no perderla de vista.
Subimos y subimos, y, me parece, luego llegamos a la primera bajada. Como había llovido, el terreno no estaba tan mal, adelanto a unas personas con poco equilibrio y, voilà ¡la veloz! Ireeeeneeee, ya te tengoooo.... con mi voz de peli de terror. Y aquella bajando en modo patito, y yo adelantándola en modo oca, porque eso formaba parte del plan. Ella se adelantaría subiendo, y yo la pillaría bajando.
El paisaje era puro Maestrazgo: piedra y piedra, verde oscuro, marrones y grises. Llegamos juntas al primer control, con un margen de dos minutos escasos. Casi nos pilla el toro, es decir, el árbitro.

Sin embargo, en la llegada al segundo control llevábamos algo más de media hora de margen. Me alcanzó cuando comenzaba la subida al Tamborero, y en el cortafuegos ella suponía para mi sólo un pequeño punto, más y más pequeño. Llegué arriba algo feliz y encaré la bajadita sintiéndome fuerte, lo que era una percepción errónea de mi misma: menudo temblor de piernas. Como dice la canción: "imposible". Así que no me quedó otro remedio que bajar despacio despacio, con lo que para cuando llegué a la base del Tamborero, la Veloz debía estar ya en el quinto o sexto pino.
El río llevaba agua, incluso se formaba alguna que otra cascada. Y es el único sonido que se escuchaba. Transcurría la carrera por un lugar precioso, no me imaginaba que tanto cuando me inscribí. Y no era precisamente un camino de rosas, no terminaba una de bajar cuando ya estaba inmiscuida en una subida de esas que cortan la respiración.
Allá en en quinto infierno se divisa una cruz, arriba, muy arriba. Y llegando a la Cruz, un puntito con melena. Como sube, la tía... Esa es la última imagen en carrera, o corriendo que tengo de ella. Después de tantos kilómetros juntas, tantas rodaditas en estos cuatro años...Se alejaba el puntito tras coronar el Alto del Morrón. Desde luego la estrategia había fallado, no hubo tiempo de perfeccionarla.
Subí adelantando a unos cuantos corredores que a estas alturas, y a aquellas bajuras, estaban ya en las últimas. Bajé lo que nos pusieron y llegué a la cruz desde la cual cuentan que el Cid se lanzó con su caballo cuando, huyendo de los moros, éstos no le dejaron más escapatoria que el cielo abierto. "Picó espuelas a su caballo y se lanzó en un fantástico e imposible salto al vacío, surcando Babieca los cielos del valle y tomando tierra a muchos kilómetros de la montaña del Cid Campeador, dio tan fuerte golpe con uno de sus cascos en la roca, que allí quedó impresa siempre su huella". Eso me lo contó Alfonso días más tarde, que yo de cantares ando más bien escasa.
Y al final llegué a meta, 22 km y un 1600 metros de desnivel positivo acumulado, en menos rato del que había previsto. Preciosa carrera.

Ahora, al llegar, ya no volveremos a estar todos.
Un beso, Irene...Veloz.


19 comentarios:

Zarpazzo dijo...

Nere.......muchos animos.
Piensa que si que estara presente y alla donde este te sonreira, te animara, te dara aliento....
Piensa que nunca olvidamos a las personas que amamos, solo aprendemos a vivir sin ellas.....Irene estara presente SIEMPRE!!!
De momento Irene ha conseguido que yo vuelva a correr, que vuelva a tener ilusiones....que reactive mi blog....
Se que todo aquello que pueda decir a los que mas cerca de ella estabais sera poco...pero MUCHOS ANIMOS, MUCHA FUERZA y para ADELANTE!!!
Besotes.
Zarpa.

lola santana dijo...

Hija, ¿qué decirte que no sepas? ella siempre estará contigo, si la llevas en tu corazón nunca dejará de acompañarte.
Muchos besos y créeme que lo siento muchísimo.

charly y angela dijo...

NERE ESE PUNTO CON MELENA Y SONRISA BRILLANTE SIEMPRE TE ACOMPAÑARA YA SEA EN CARRERAS O EN ENTRENOS
AHORA MAS QUE NUNCA A SER FUERTE Y A LLEGAR A META SIEMPRE POR QUE CUANDO LLEGUES ELLA ESTARA VIENDOTE
UN BESAZO GUAPA

javi dijo...

Hola Nere

De corazón lo siento mucho y me dejó helado el leerlo... Visitaba su blog desde el tuyo y sé que con su eterna sonrisa, le habrá hecho muy feliz que escribieras sobre lo que os gusta/gustaba y gustará el Maestrat.

Muchos ánimos para tod@s

Takuma Ggroc dijo...

Nere... cada vez que pensemos en ella, cada vez que corramos con ella, cada vez que nos sonria en nuestra mente... Irene seguira viva en nuestros corazones.

Genín dijo...

Me duele la garganta, tengo un nudo que pa que...
Salud y besitos

MANOLI CXM dijo...

Bss Nere, quita ese video, es muy triste.
Ponte de colores sonríe, eres una persona afortunada,
Yo fui la última que de madrugada la felicitó en Facebook por su tiempazo en la MIM. Le gustó que lo hiciera.
Nos vemos en la Tuercelimas, ¿Vale?

Lola Steiner dijo...

Jope...

Tinyo dijo...

Vamos Nere, transforma todos tus sentimientos y, sobre todo, el recuerdo de Irene, de su sonrisa, en pensamientos positivos.
Ella sigue ahí... ya sabes, mientras siga en nuestros recuerdos vivirá y solamente nos pesará no poder verla entre la multitud en las salidas o trepando riscos o bajando colinas.
Un besazo

Alfonso dijo...

Te puedo contar historietas pero tú sabes cómo escribirlas.
Se dice que uno nunca muere mientras alguien lo recuerde. Yo recuerdo a las personas queridas aunque sea una vez al año, en un momento simple, sin más. Ya sé que no es lo mismo, no vais a entrenar juntas ni a haceros esas cervecillas juntas y hablar de vuestras cosas pero no la olvides aunque pasen muchos años y recuerda sus cosas, detalles mínimos, su sonrisa… se fuerte y no pierdas tu sonrisa en recuerdo de Irene.

Ultrateo dijo...

Venga Nere, hay que levantarse y seguir, por ella, por que si nos viese así imaginate el puro que nos pegaría. Siempre correrá junto a nosotros y cada vez que pisemos la montaña nos sentiremos cerca de ella, donde ella era feliz...esa felicidad que ha quedado grabada a fuego en todos nosotros en forma de sonrisa. Cada vez que crucemos una meta diremos "va por tí".
Besos Nere, espero verte pronto de corto y corriendo que es lo que nos gusta y nos une.

xufero66 dijo...

Bixo.. venga vaaaaaaaaaaaaaaaaa.. jod..... muacs....

JUNGLA dijo...

Nere, me alegra muchísimo leerte. Es buena señal recordarla como tú lo haces.

La tengo presente todas las mañanas que piso el Auditori. Allí estrenamos la última semana del Maratón y después la cervecita.

A ver cuando estás por el pinar y nos vemos. Si estás este finde bajo.

ojse dijo...

Nere, muchos ánimos!!.

A esos recuerdos les tiene que acompañar una cara sonriente. Llevará su tiempo. Pero estoy convencidísimo que ese punto con melena querría que pensaras en ella con eso mismo, con una sonrisilla.

Venga, hay que preparar el Bartolo...sí, en efecto, acabarlo, que hace mucho calor, uffff

Francis dijo...

Hola Nere, ¿cómo estás?no sé, la vida tiene sus cosas, y es imposible encontrar una explicación. Cuando quieras quedamos para cualquier cosilla, en Valencia, en el pueblo, y hacemos el tonto un rato, al estilo CPP, como antes.

miguelflor dijo...

Nere, da lo mismo como recuerdes a Irene, lo importante es la huella que dejo en todos nosotros, sobre todo a los que mas cerca estaban de ella pero en todo caso, seguro que ella estará encantada de seguir leyendote y con mas alegría de ver que sigues sus pasos haya donde los dejo, en la montaña tuya, suya y vuestra. Y eso nadie os lo va a quitar.

Muchos ánimos y a seguir corriendo.

Sylvie dijo...

Bonito que la recuerdes con esta carrera compartida (hasta donde pudo serlo).

Me enteré de lo sucedido por un amigo corredor de Castellón y supe desde el primer momento que era tu amiga Irene de quien me hablaba. Se me encogió el corazón por ti, por ella, por su chico, por su niña. La había leído por aquí y también alguna vez por su blog...y además esos sucesos tan injustos nunca dejan indiferente a nadie. A quienes nos gusta la montaña, siempre nos vemos reflejados.
Ánimo pequeña...En mi Bartolo de este año no faltará su recuerdo. Espero verte allí a ti también. Besitos.

Armando dijo...

Lo siento mucho Nere, me acabo de enterar. Un beso y mucho ánimo

depiedraenpiedra dijo...

Muchas gracias a todos, a todas, por los ánimos y todo lo que decís.
En efecto, la llevamos donde corramos.

Un beso grande