20 de julio de 2011

Estamos


Pimmm Pummmm Pammm.... Buenas tardes playas de Castellón. Les informamos que está terminantemente prohibido el baño, por estar puesta la bandera roja.
Pimmm Pummmm Pammm. Buenas tardes playas de Castellón. Les informamos de la desaparición de un niño llamado Pancho a la altura del planetario.
Aquí no dicen, como allá, aquello de "viste bañador color estampado y toalla al hombro derecho", como si la despistada madre tuviera que reconocer en este último dato la prueba irrefutable de que efectivamente es su hijo e
l que anda vagando por la playa. O "dice llamarse Pepito" como si el pobre niño perdido estuviera para tonterías de ir diciendo el nombre que no es.
En fin, que así va pasando el verano, disfrutando de la megafonía de la playa, de los vecinos de verano (ausentes, menos mal, en invierno) y de las niñas que juegan a la Nintendo apoyadas en mi puerta, cayendo de espaldas dentro de casa cuando la abro.

Hablando de espaldas, comienzo a contar, que, cuando aún me duraba la preocupación por el dolor de la mía, acudí una tarde a la piscina. Mil metros.

Al día siguiente podía participar en la carrerita de la Montalba. Otro año más en la Golden Ligue. Como en 2007 , en 2008 y en 2009. Vuelvo a entrar en el pueblo, y vuelvo a encontrarme allí a Adri, a Rafa y a Pipe. Incondicionales. ¿vas sola?.
Ya tengo compañía, que para estos asuntos nunca viene mal.
PUM
Y todos a correr. Cuatro no sé qué. Cuatro no sé cuántos. Pipe, Adri y yo. Empezamos a subir y de Adri nunca supe nada más. Pipe se queda conmigo. Pasamos el 5000 en 24:14. Iván que vuelve y Pipe que me entrega.
Pues a este chico no lo conozco mucho: será cosa de aguantar el tipo dignamente
Seguimos subiendo: Será cosa de aguantar el tipo...
Última cuesta: Será cosa de aguantar...

Y gracias a unas palabras de ánimo y unos cuantos pensamientos motivantes llego a meta con 31'43", Un minuto diecisiete segundos menos que el año que mejor me había ido, 2007. ¡MMP del circuito! Alegría, bocadillo, clara con limón. Gracias Pipe, gracias Iván.


Tras el sábado, llegó el domingo de Bartolo. Allí, como en cada sitio, lo importante era estar. De las -múltiples- frases que regalaba de vez en cuando la Veloz, me parece que ésta va a ser la que una más recordará. Aunque la de "agua clara, lo que cuenta son las piernas" en su momento me dejó marcada y aún lo llevo a rajatabla.
Tras las palabras emocionadas, emocionantes del speaker, se dio la salida, y empecé a correr todo lo que pude para evitar el primer tapón. Llevo liebre. O conejo, no sé bien. Hasta camiseta al efecto portaba. Jose. Y Adri, con él.
Me siento bastante bien, pero llevando 4 ó 5 kilómetros, malo sería lo contrario. Llegamos al primer control y sólo paro a reponer agua, no tengo hambre. Jose anda por allá hablando por los codos... a verrrr el del conejo en la camiseta, nos vemos arriba. Ni caso. Jose, ¡¡que nos vamos!!.
Para cuando Jose quiso darse cuenta Adri y yo ya estábamos alejándonos por aquella sendita, y entonces fue cuando echó a correr urdiendo en su maquiavélica mente ( o urdiendo maquiavélicamente) un castigo para nuestra actitud.
Total, que cuando más en mi mundo estaba, más absorta en mis pensamientos, salta la liebre, o el conejo, tras de unos matorrales gritando cual poseso. Y no sé por qué cuando más debe correr una más paralizada se queda. Y con cara de imbécil, que es lo peor. Ya tuvo risas la liebre para un buen rato.
En las crestas no me compliqué demasiado la vida, fui subiendo poco a poco siguiendo los pies del de delante. Me encontraba bien...tan bien....que llegué al paso de chip con 1:49. Eso son sólo dos minutos más que el año que conseguí 3:10. Curioso asunto.
Pero empezó la bajada, y debe ser porque esta estrategia de entrenar en bicicleta y participar en carreras a pie me deja fuerte(cilla) para las subidas e inútil en los descensos, resultó que mis piernas pasaron a ser dos palos gordos e inflexibles, y por donde antaño rodaba rápido ese día saltaba torpemente. En la Font Tallá me alegro de encontrar a Vicente y sus nenes, que apenas me deja parar "sigue sigue" y comienzo la subida a las Agujas de Santa Águeda bastante entera.
Luego vino la bajada, bajada que odio. Allí me salva Julia del tapón, ella adelanta y yo aprovecho la coyuntura, y bajo bajo y bajo persiguiéndola. Y cuando llego abajo se me han acabado las pilas. Pues, rayos y centellas, aún me quedan unos kilómetros de llanos, huertos y playa...
Adri y la liebre me esperan. Pacientes. Me anima ir con ellos. Vemos la playa. Y la meta. Y se la dedicamos. Esta también.
3:18.
Estuvimos.

4 comentarios:

MANOLI CXM dijo...

Muy bien Nere, así, así todo suma, medio meses largo y a Los Alpes, que ahí las bajadas son más suaves?
Bss
Ahí estuvisteis.

Genín dijo...

¿Tenia las orejas largas? ¿Si?
Entonces era liebre...jajaja
Por lo que veo estás en buena forma, no es para menos con los frecuentes tutes que te pegas...
Salud y besitos

Sylvie dijo...

Enhorabuena por ambas carreras, que con esas liebres, conejos o gacelas que te has buscao, como decimos aquí..."vas més que meló"!!!...

Besitos guapa.

depiedraenpiedra dijo...

bueno, a los Alpes, pero de tranqui, que este año no me he apuntado al ultra....menos mal!! :)

Bueno, creo que debía ser liebre, genín!!

wapa!! gracias!! espero que nos veamos prontico.

Un beso chicos, gracias por la visita!!